Juntas

Una serie de factores tales como los fenómenos de contracción del hormigón al fraguar (retracción), los gradientes térmicos que se producen en el pavimento al ir variando la temperatura ambiente a lo largo del día, la posible aparición de empujes como consecuencia de dilataciones o las eventuales paradas de la puesta en obra (vgr.: al final de la jornada) hacen necesaria la disposición de juntas en el hormigón, creando losas separadas. Si estas juntas no se ejecutasen se producirían fisuras espontáneamente y de forma, en general, irregular. Lógicamente, las juntas deben colocarse como máximo a la distancia a la que aparecerían las fisuras.

Si, como es habitual, el pavimento se construye en una o varias bandas, pueden distinguirse dos categorías de juntas: longitudinales, es decir, paralelas al avance de hormigonado y transversales, perpendiculares al mismo. Cada una de ellas puede subdividirse a su vez en otros tres tipos, de acuerdo con la función que realiza la junta:

* 1. Juntas de contracción.

* 2. Juntas de construcción.

* 3. Juntas de dilatación.